Una vez mas , Rubén nos dejó la efeméride de la jornada. Pero bueno, comencemos por el principio. Puesto que había Fórmula 1 y más de uno no estaba dispuesto a ponerse a caminar sin antes ver a Alonso y Cía., se pospuso la salida hasta que esta finalizó; todo ello sin previo aviso claro y sin que la mayoría quisieramos esperar. En este punto de inflexión entre el vamos ó esperamos, Xuxito, panadero de profesión, espuso sus argumentos; sólo uno, tenía una foto en el teléfono de un bollo de casi 3kgr. que había hecho para comer todos. Con semejante argumento se acabó el debate. ¡¡ Esperamos !!
Al grano. Día de sol perfecto. Emprendimos ruta hacia Villar por el antiguo camino de Monteladrones, a nuestra espalda se divisa gran parte de La Valdería. Camino este que en su día fuera ruta de carboneros de Castrocontrigo, arrieros, vinateros de Vidriales y cazadores; también lugar de procedencia de la madera con la que en su día se hicieran las vigas para las casas del pueblo de Torneros. Con la posguerra llegó el camino vecinal, hoy es la LE-126, y Monteladrones es ya un camino en el olvido que a nuestros mayores les quedará en la memoria para siempre; si a caso utilizado por cazadores y poco más. Ascendía por la ladera de la montaña hasta llegar a la Era del Calvo, dese aquí comienza el descenso hasta un punto que se divide en dos ; el de la derecha nos lleva a la Peña la Muerte ( LE-126 ) y el de la izquierda ( camino de La Bouza ) a Villar. La bajada por el camino de La Bouza nos deja un magnífica vista del pueblo de Villar con el Vizcodillo al fondo y de gran parte de Cabrera alta. Este pueblo aun guarda gran parte de su arquitectura tradicional. Una vez hubimos llegado buscamos donde incarle el diente al bollo y demás viandas ( el sálchichón de David ). Ya temprano se había llevado un coche para Villar por si la vuelta andando y más con la barriga llena, se hacía dura para más de uno. Aquí entró Ruben a escena y dejó el comentario para la posteridad; palabras textuales: " Mientras estas bajan por ahí, yo casi que bajo con vosotros ( David y Fernabdo ) en el coche...digo yo, así me da tiempo a tomar un par de chupitos ". Pero claro lo oyó Mónica ( churri de Rubén ) y se jodieron los chupitos y la bajada en coche, con el consiguiente "descojoneo" de el personal allí presente. Si ya dice el refrán que en boca cerrada no entran moscas, aunque en este caso casi pájaros.
Ya de vuelta sobre nuestros pasos, tubimos la suerte de ver algo de fauna ( un par de ciervas ).
Aunque hubo ausencias notables, el grupo de a pie llegó a 11 personas y día a día se va consolidando. La ruta resultó ser menos dura de lo que algunos pensaban ( me teneis más miedo que a la tormenta ). Total no eran mas que 16km., aunque yo hice por lo menos 17, ya que se me escapó uno de los perros un par de veces ( es el terror de la fauna ).
Nos vemos en la próxima.